Lo que sea que esté pasando por tu cuerpo ahora mismo... es pasajero. Es una reacción a algo que tu mente está creyendo.
A continuación te voy a compartir algunos tips que te puedan servir para esos momentos de ansiedad... no hace falta que los hagas todos, con quedarte con uno solo ya es suficiente.
Sigue el círculo... inhala mientras crece, sostén, exhala mientras se encoge.
Cuando la ansiedad sube, tu respiración se vuelve corta y alta. Alargar la exhalación es lo que realmente le avisa a tu sistema nervioso que puede bajar la guardia.
Moja tus muñecas con agua fría, o pon algo frío sobre tu cara unos segundos... una cuchara, un hielo envuelto en tela, agua del grifo. El cambio brusco de temperatura activa una respuesta natural del cuerpo que baja el ritmo cardíaco casi de inmediato. No es magia... es fisiología. Y funciona incluso cuando la mente sigue acelerada.
La ansiedad te saca del presente y te lleva a un futuro que todavía no existe. Esto te trae de vuelta, un sentido a la vez.
Decir en voz alta o para ti mismx "esto es ansiedad" hace algo curioso... le quita un poco de poder. Cuando la mente identifica lo que está pasando, deja de sentirse como una amenaza sin nombre y empieza a sentirse como algo que ya conoces y que ya has atravesado antes.
Si tu mente insiste en resolver algo ahora mismo, prueba decirle: "te escucho, hablamos de esto a las 6pm". Suena simple, pero le das permiso a la mente de soltar momentáneamente sin sentir que estás ignorando el problema. La preocupación casi siempre puede esperar dos horas... la calma de tu cuerpo, no.
La ansiedad es energía que se queda atrapada en el cuerpo. Sacude las manos, camina alrededor de la habitación, sube y baja los hombros unas cuantas veces. No tiene que verse elegante... solo tiene que mover algo de esa energía hacia afuera.
No tienes que hacer todo esto perfecto. Con que hagas una sola cosa de esta guía, ya estás cuidando de ti en el momento que más lo necesitas. Eso ya es suficiente.
Si sientes que quieres acompañamiento más allá de este momento puntual, aquí estoy.
Escúchame también en el podcast Hártate de no ser feliz